miércoles, 12 de diciembre de 2012

HARINAS Y LEVADURAS: tipos y usos

Antes de empezar con las recetas de repostería y panadería creo que es necesario aclarar este tema en un post independiente, dada la importancia que tiene el conocer las diferencias que existen tanto entre los dos tipos de harina de trigo más utilizados, como entre la levadura de panadero y los impulsores químicos puesto que,  gran parte del resultado final dependerá de su correcto uso.


La Harina:

Existen en el mercado multitud de tipos de harina: de trigo, de maíz, de centeno... En este post nos vamos a centrar en las harinas de trigo blancas que son las más usadas a la hora de preparar recetas de panadería y repostería.

Dentro de las harinas de trigo blancas, debemos distinguir fundamentalmente dos tipos:
  • HARINA FLOJA O DE REPOSTERÍA:  Este tipo de harina es la que normalmente tenemos en casa. Se llama floja porque tiene un contenido de almidón relativamente bajo (hasta 10% de proteínas por cada 100 gr). En términos coloquiales podríamos describirla como una harina ligera, es decir, una harina que no necesita ser muy trabajada ya que su finalidad es aportar consistencia en masas muy delicadas, como puede ser  bizcochos, pasteles, tartas.... Se comercializa bajo el nombre de harina de repostería. Cuando en el paquete únicamente indique "harina de trigo", también es floja.


  • HARINA DE FUERZA: Este es el tipo de harina que nos encontraremos en las panaderías. Al contrario que la floja, la harina de fuerza tiene un alto contenido en almidón (desde 11,5 hasta 13,5% de proteínas por cada 100 gr.) Con esta harina obtenemos masas muy elásticas que deben ser muy trabajadas, generalmente a base de amasado. Se utiliza para elaborar panes, pizzas, bollería, empanadas... Desde hace un tiempo, es relativamente fácil de encontrar en supermercados. En el paquete aparece indicado con claridad que se trata de harina de fuerza. 



La Levadura:

La denominada levadura de panadero está formada por microorganismos que, por medio de la metabolización del almidón que contiene la harina y su posterior transformación en glucosa, producen dióxido de carbono, que al quedar atrapado en el interior de la masa, deja pequeños espacios de aire. La levadura una vez incorporada a la masa, necesita reposar en un lugar cálido para que el proceso de metabolización del almidón alcance su momento óptimo, durante este proceso denominado leudado, la masa aumentará notablemente de volumen. La temperatura ha de situarse entre los 25 y 28 grados Centígrados.  Actualmente la levadura se comercializa en dos formatos:

  • Levadura Fresca: La encontraremos en la zona de refrigerados del supermercado y por ello debemos conservarla en el frigorífico.  Viene dividida en porciones de 25 gr. La marca comercial más conocida en España es Levital.




  • Levadura Seca: Es exactamente la misma levadura que la fresca pero tras un proceso de deshidratación. Está formada por pequeños gránulos ovoidales de color ocre.  La marca comercial que los produce en España es Maicena, la encontrareis en el pasillo donde están las levaduras químicas.


Esta levadura se usa junto con la harina de fuerza para elaborar panes, pizzas, bollería, masas semihojaldradas...

En el caso de que nos encontremos una receta que hable de levadura fresca y solo tengamos seca o viceversa, la proporción para sustituirla sera  1/3 de seca con respecto a la medida de fresca, es decir, si una receta habla de 30 gr. de levadura fresca, habrá que sustituirla por 10 gr. de levadura seca.


Otra cosa que debemos tener en cuenta respecto de la levadura fresca, es que es un producto capaz de contaminar otros alimentos que podemos tener en el frigorífico. Al hablar de contaminación, me refiero únicamente a que acelera su proceso natural de degradación, por lo que no conviene conservarla en el frigorífico durante mucho tiempo. Una buena opción para evitar esto, es congelar la levadura y sacarla un rato antes de que vayamos a utilizarla.


Levadura Química o Baking Powder:

Lo que llevamos toda la vida llamando  "levadura Royal", en realidad no es levadura. Nos encontramos ante los denominados impulsores químicos, que suelen estar compuestos por bicarbonato y un ácido (normalmente cítrico o tartárico) que al combinarse reaccionan produciendo dióxido de carbono, haciendo las funciones de levadura y aportando esponjosidad al producto final. La marca comercial más conocida es Royal. No es levadura puesto que para serlo debería ser un producto biológico. Los impulsores químicos se usan para elaborar pasteles, tartas, bizcochos... siempre en combinación con la harina floja.






martes, 4 de diciembre de 2012

TRES PROPUESTAS PARA DECORAR TU MESA


Cuando hablamos de gastronomía normalmente omitimos tratar ciertos temas que, por parecer accesorios, creemos menos importantes. No debemos olvidar que en el ámbito culinario aparte de la comida, existen otros muchos aspectos que deben cuidarse, puesto que el éxito o fracaso de cualquier evento gastronómico, por grande o pequeño que este sea, dependerá de la suma de todos ellos. Uno de esos elementos básicos es la decoración de la mesa.  Estas, son tres de las propuestas que hizo Zara Home para el invierno de 2009 y que constituyen, en mi opinión, tres claros ejemplos de armonía y buen gusto. Si bien cada una de las propuestas mantiene un estilo diferente, el elemento común a todas ellas es la calidez del espacio que crean,  perfecto punto de partida para una buena velada. 



Propuesta de mesa en tonos blancos



Propuesta de mesa en tonos plata



Propuesta de mesa en tonos dorados




lunes, 30 de julio de 2012

"SHAKEN, NOT STIRRED"

La expresión "Shaken, not stirred", que da título a este post y cuya traducción al español sería "agitado, no mezclado" se la debemos al escritor Ian Fleming (1908-1964) y a su personaje de ficción más conocido, James Bond, quién pronunciaba esta frase cada vez que pedía su cóctel favorito: Vodka Martini y que, ha quedado grabada en nuestras retinas, gracias a la adaptación cinematográfica de la obra literaria. La cultura del cóctel, encarnada en esta frase y que lleva tantos años arraigada en Estados Unidos, país donde se originó, ha llegado a España y en un plazo de tiempo relativamente corto, ha dejado de ser cosa de una minoría de pioneros y entendidos, para pasar a  formar parte de nuestra Cultura. Este es el primer post de una serie de ellos en los que, en bloques de tres, hablaré de los principales cócteles, así como de cuál es, en mi opinión, el mejor lugar de Madrid para disfrutar de cada uno de ellos. 

Roger Moore, disfrutando de un Vodka Martini durante el rodaje
de Vive y Deja Morir. (Foto de Associated Press)

Dry Martini

 Es el cóctel por excelencia, todo el mundo lo conoce pero casi nadie lo pide. Su consumo empieza a popularizarse en España gracias al trabajo divulgativo que en en los últimos años han realizado los grandes cocteleros españoles y especialmente  Javier de las Muelas, máximo exponente de la coctelería catalana y propietario de las coctelerías más famosas de Barcelona y que, con la reciente apertura de Dry Martini en el Hotel Gran Meliá Fénix de Madrid (Calle Hermosilla nº 2) se ha propuesto conquistar la Capital. El local merece la pena, la decoración y la música de la terraza son el complemento perfecto para disfrutar del mejor Dry Martini de Madrid.



  Si conocer el origen exacto de un cóctel es difícil por naturaleza, en el caso del Dry Martini esto se convierte en misión imposible, dada la gran cantidad de historias y leyendas que lo rodean. Una de las más admitidas, es la que sitúa su origen en 1910 en el Hotel Knickerbocker de Nueva York cuando un conocido cliente del mismo, John D. Rockefeller, le pidió al barman de origen italiano Martini di Arma que elaborara una bebida distinta a todo lo anterior. El barman aceptó el reto y tras varios intentos creó el Dry Martini, combinando a partes iguales ginebra Plymouth y vermut seco francés. Dicen que Rockefeller al probar el cóctel se quedó tan impresionado que rápidamente lo popularizó entre sus amistades.


Bloody Mary

  Pese a ser uno de los cócteles más conocidos y populares, en Madrid es muy difícil encontrar un sitio donde lo preparen decentemente. De todos los que he ido probando, después de que cerraran el mítico Bar Inglés de El Corte Inglés de Nuevos Ministerios hará dos meses (Donde servían el mejor Bloody Mary de la Capital) ninguno ha dado la talla hasta que lo pedí en Bar Cock (Calle de la Reina nº 16) que tras la desaparición del primero, ha tomado el relevo y ahora defiende el título de Mejor Bloody Mary de Madrid.  Estamos ante una de las coctelerías con más solera de la Capital. El local abrió sus puertas en 1921. Durante este tiempo ha ido pasando por varios dueños (entre los que se encontraba Chicote) hasta que, en 1985 lo adquirieran los actuales propietarios que, han sabido encapsular en 400 metros cuadrados una parte de la historia de Madrid, reflejo de una época y de un país.


  Nadie sabe con exactitud cuál es el origen de este cóctel pero, la corriente mayoritaria lo sitúa en París en la década de los 20, en un local llamado Harry's Bar donde preparaban un cóctel hecho a base de zumo de tomate, sal y vodka. Ya en la década de los 30, tras la derogación de la Ley Seca (1920-1933) en el King Cole Bar del Hotel St. Regis de Nueva York, el barman Fernand Petiot le añadirá: pimienta, Salsa Perrins, Tabasco, y zumo de limón, naciendo la versión actual de este cóctel. Se dice que le pusieron su nombre en honor a  María Tudor, también conocida como María la Sanguinaria, apodo que recibió tras protagonizar las denominadas Persecuciones Marianas en las que condenó a morir en la hoguera a más de 300 personas. 

Cosmopolitan

  Pese a ser el más joven de todos los cócteles clásicos, es uno de los más demandados. La referencia en Madrid para los amantes de este cóctel es Susan Club (Calle de la Reina nº 23) Este pequeño local ha conseguido hacerse un hueco entre los grandes pesos pesados de la coctelería madrileña concentrada en la zona de Gran Vía (Museo Chicote, Del Diego, Cock) y ha adquirido mucha popularidad gracias a este cóctel fundamentalmente (por desgracia este local ha desaparecido recientemente, ahora comienza la búsqueda de un digno sustituto...) El Cosmopolitan se compone de vodka, triple seco (la marca más conocida es Cointreau que es un licor hecho a base de cascaras de naranja dulces y amargas), zumo de arándanos y zumo de lima recién exprimido.



 Como en los anteriores cócteles, su origen no está nada claro aunque lo más aceptado es que fue Cheril Cook, un camarero de un bar de South Beach en Florida, quién creó la fórmula original en 1985. En los años que siguieron a su creación, la popularidad del Cosmopolitan creció vertiginosamente, gracias principalmente Madonna que se declaró fan incondicional de este cóctel aunque, su verdadera explosión de popularidad se produjo con el estreno de la serie de televisión Sex and the City, que ha contribuido a consolidar su imagen de bebida urbana y sofisticada.